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Historia de Bultaco

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Bultaco

Los catalanes Pere Permanyer y Francisco Xavier Bultó Marqués (abuelo de Sete Gibernau Bultó), más conocido como Don Paco fundaron en 1944 la marca de motocicletas Montesa. Don Paco abandonó esta empresa debido al abandono de la competición pues creía que la innovación en las motocicletas estaba íntimamente ligada al mundo de la competición y fundó el 17 de mayo de 1958 Bultaco en Barcelona.

El nombre de la marca es invención del propio Bultó (mucha gente cree, erróneamente, que se debe al piloto de Gibraltar John Grace, que pensó que estaría bien una combinación del apellido del fundador, Bultó, y su nombre, Paco), que ya lo utilizaba desde hacía años como su dirección telegráfica particular. El particular logotipo, concebido por Don Paco, es un dedo pulgar signo de que todo marcha bien.

El primer modelo fue una moto deportiva llamada Bultaco Tralla 101.

En 1964 Bultaco se introdujo en el mercado y en la competición de las motos de trial con el modelo Sherpa. Se puede considerar a la Sherpa S de dos tiempos como la primera moto fabricada expresamente para la práctica de esta modalidad deportiva. Ficharon al piloto Sammy Miller para competir y, a pesar de las desfavorables apuestas que hacía la prensa, lograron vencer la primera prueba en que compitieron, la primera vez que vencía una moto no británica.

El último modelo que sacó la marca del dedo rampante fue la Streaker, una moto que incorporaba ya en aquella época frenos de disco, tanto delante como detrás, algo inusual hasta la fecha, ya que siempre habían utilizado frenos de tambor.

Finalmente, Bultaco desapareció tras una gran crisis (en la que el Ministerio de Industria obligó a la cúpula directiva de Montesa a comprar la marca Bultaco), junto con otras marcas como OSSA y Mototrans (fabricante de las Ducati en España). Otras marcas españolas como Puch Avelló, Montesa y Sanglas fueron absorbidas por la llegada al mercado de marcas niponas como Suzuki, Honda y Yamaha, respectivamente.

Bultó pidió a la dirección de Montesa, con J.L. Milá al mando, los derechos mercantiles sobre el logotipo y la marca de Bultaco, alegando que no tenían valor ninguno para Honda. Montesa concedió de forma gratuita esa cesión de propiedad industral y fue gracias a esta transacción por la que en 1999 la marca Derbi resucitó a Bultaco con una reedición de la Bultaco Lobito y el lanzamiento de una línea de ropa deportiva con el logotipo.